Diferencia de costos entre genéricos y biológicos de marca: comparación real
ene, 18 2026
Si alguna vez te han recetado un medicamento biológico, probablemente te hayas llevado una sorpresa al ver la factura. Algunos de estos tratamientos pueden costar más de $80,000 al año por paciente. Pero ¿y si te dijera que existe una alternativa que cuesta hasta un 80% menos y funciona igual de bien? Esa alternativa se llama biosimilar.
¿Qué son realmente los biosimilares?
No son lo mismo que los genéricos tradicionales. Los genéricos son copias exactas de medicamentos químicos simples, como el ibuprofeno o la metformina. Los biológicos, en cambio, son medicamentos hechos a partir de células vivas -virus, bacterias, células de hámster o humanas- y su estructura es extremadamente compleja. Por eso, no se pueden copiar al pie de la letra. Un biosimilar es una versión muy parecida, pero no idéntica. Y eso no es un defecto: es la realidad científica.
La FDA los aprueba solo después de probar que son tan seguros y efectivos como el medicamento original. No hay diferencias clínicamente significativas. En 2025, la FDA ya había aprobado 76 biosimilares. Pero solo una pequeña parte de los 600 biológicos disponibles en EE.UU. tienen una versión similar. La mayoría aún se venden con precios de lujo.
¿Cuánto cuestan realmente?
En la primera mitad de 2025, un tratamiento de biológico de marca costaba en promedio $2,104 por receta de 30 días. El mismo tratamiento, pero con un biosimilar, costaba $919. Eso es una diferencia de más del 56%. En algunos casos, como con el Humira (adalimumab), el ahorro fue aún más grande: los biosimilares llegaron al mercado con descuentos del 80% sobre el precio original.
Y no es solo el precio de lista. Los pacientes también pagan menos en su bolsillo. Según datos de CSRxP en 2025, los costos de bolsillo para quienes usan biosimilares son un 23% más bajos que los de los biológicos de marca. Eso significa que alguien que antes pagaba $500 al mes por su inyección, ahora puede pagar $385. Eso es un ahorro de $1,380 al año solo en copagos.
¿Por qué los biológicos de marca son tan caros?
No es por el costo de producción. El proceso de fabricar un biológico es caro, pero no lo suficiente como para justificar los precios actuales. El problema está en el sistema. Las empresas farmacéuticas usan una estrategia llamada "tejido de patentes". En lugar de una sola patente, crean docenas de patentes menores que protegen pequeños cambios en la formulación, el envase o el método de administración. Cada una de esas patentes retrasa la entrada de los biosimilares años después de que la patente principal expira.
Además, las compañías de gestión de beneficios farmacéuticos (PBMs) reciben grandes rebajas de los fabricantes de biológicos de marca. Esos descuentos se pagan con dinero que debería ir a los pacientes o a los seguros. Por eso, aunque un biosimilar es más barato, muchas veces no se receta porque el PBM gana más si se sigue usando el medicamento caro.
¿Cuánto se ha ahorrado hasta ahora?
Desde 2015, cuando se aprobó el primer biosimilar en EE.UU. (Zarxio), se han generado entre $36 mil millones y $56 mil millones en ahorros para el sistema de salud, según diferentes fuentes. En 2024, se ahorraron $20 mil millones solo ese año. Pero eso es solo el principio.
Los genéricos tradicionales -esos píldoras baratas que todos conocemos- representan el 90% de todas las recetas en EE.UU., pero solo el 13% del gasto total en medicamentos. Los biosimilares están en camino de hacer lo mismo con los biológicos. Hoy, su participación en el mercado es de apenas el 15-20%. Si llegaran al 40% para 2030, como proyectan los analistas, podrían generar $125 mil millones adicionales en ahorros cada año.
¿Por qué no se usan más?
Hay tres grandes obstáculos:
- La falta de información: Muchos médicos y pacientes creen que los biosimilares son "menores" o menos seguros. No es cierto. La FDA lo dice claramente: son tan seguros y efectivos como los originales.
- La presión de las farmacéuticas: Las empresas que fabrican los biológicos de marca gastan millones en campañas que desinforman sobre los biosimilares. Algunas incluso envían cartas a médicos diciendo que los biosimilares no son equivalentes -aunque la ciencia lo demuestre lo contrario.
- Los sistemas de reembolso: Si tu seguro o el PBM recibe una rebaja más grande por el medicamento caro, no tienen incentivo para cambiar. A veces, el biosimilar es más barato, pero el sistema lo penaliza.
¿Qué está cambiando?
La FDA lanzó en 2025 nuevas guías para simplificar los estudios de biosimilaridad. Ya no se requieren tantas pruebas clínicas largas y costosas. Eso reduce el precio de desarrollo de $100 a $250 millones por producto, lo que anima a más empresas a entrar al mercado.
El gobierno de EE.UU. también lanzó su "Plan de Acción para Biosimilares". Busca eliminar barreras legales, forzar a los PBMs a dar prioridad a los medicamentos más baratos y educar a médicos y pacientes. Si todo esto funciona, el ahorro podría llegar a $42.9 mil millones para 2027.
El caso del Humira: una revolución en acción
Humira fue el medicamento más vendido del mundo durante años. En 2022, generó $21.2 mil millones en ventas globales. Su precio en EE.UU. era de $80,000 por paciente al año. Cuando sus patentes expiraron en 2023, ocho biosimilares entraron al mercado al mismo tiempo. En menos de un año, capturaron el 65% del mercado. Uno de ellos, Hyrimoz de Sandoz, logró el 14% de cuota. El precio promedio bajó un 80%. Y lo más importante: los pacientes siguieron recibiendo el mismo tratamiento, pero con un costo que ya no los arruinaba.
¿Qué puedes hacer tú?
Si estás en tratamiento con un biológico caro, pregunta:
- ¿Existe un biosimilar aprobado para mi medicamento?
- ¿Mi seguro cubre el biosimilar con menor copago?
- ¿Puedo cambiar sin perder eficacia o aumentar riesgos?
No aceptes el primer precio que te dan. Pide una evaluación de costos. Muchas veces, el cambio es automático y sin efectos secundarios. Y si tu médico dice que "no hay alternativa", pregunta: "¿Y si lo revisamos con la FDA?". En 2025, hay 76 biosimilares aprobados. Es probable que alguno sirva para ti.
El futuro está en los biosimilares
Los biológicos de marca no van a desaparecer. Pero su dominio sí. El modelo de negocio basado en precios exorbitantes por patentes eternas ya no funciona. La ciencia, los pacientes y los sistemas de salud están presionando para un cambio. Los biosimilares no son una solución mágica, pero sí la herramienta más poderosa que tenemos para hacer que los tratamientos avanzados sean accesibles.
En 2030, si todo va bien, un paciente con artritis, cáncer o enfermedad inflamatoria intestinal podría recibir el mismo tratamiento que hoy cuesta $80,000, por menos de $20,000. Eso no es solo un ahorro. Es justicia sanitaria.
¿Los biosimilares son tan seguros como los biológicos de marca?
Sí. La FDA aprueba cada biosimilar solo después de demostrar que tiene la misma eficacia y seguridad que el medicamento original. No hay diferencias clínicamente significativas en estudios de miles de pacientes. Los biosimilares no son "versiones baratas"; son versiones científicamente validadas.
¿Por qué mi médico no me receta un biosimilar?
A veces, no lo sabe. Otras veces, su sistema de reembolso lo desincentiva. Las empresas de biológicos de marca pagan rebajas a los gestores de beneficios farmacéuticos (PBMs), y esos descuentos hacen que el medicamento caro sea más rentable para el sistema que el biosimilar barato. Pide una segunda opinión o pregunta directamente si existe un biosimilar aprobado para tu tratamiento.
¿Cuánto tiempo tarda en llegar un biosimilar después de que expira la patente?
Teóricamente, debería ser inmediato. Pero en la práctica, las empresas de marca usan "tejidos de patentes" para retrasar la entrada de competidores. Puede tomar entre 1 y 10 años. Por eso, aunque una patente expire en 2023, un biosimilar puede no llegar hasta 2028. La FDA está trabajando para acelerar este proceso.
¿Puedo cambiar de biológico de marca a biosimilar sin riesgos?
Sí. Estudios clínicos y experiencias reales muestran que el cambio es seguro en la mayoría de los casos. La FDA lo aprueba específicamente para intercambios. Muchos pacientes cambian sin notar diferencia. Si tienes dudas, habla con tu médico, pero no dejes que el miedo te impida ahorrar miles de dólares al año.
¿Los biosimilares están disponibles en todos los países?
No. EE.UU. y la Unión Europea tienen regulaciones sólidas y muchos biosimilares disponibles. En otros países, especialmente en Latinoamérica o África, la disponibilidad es limitada. Pero el número crece cada año. Si vives en un país con acceso limitado, pregunta a tu farmacéutico o a organizaciones de pacientes si hay programas de acceso o importación legal.
Eva Añón
enero 19, 2026 AT 00:42Yo no me fío de esas cosas "biosimilares", en España ya nos han jodido con los genéricos y ahora esto? Menuda estafa. Mi tía se puso uno y le dio una reacción que ni el médico entendió. No es lo mismo, point blank.