Medicamentos para la acidez durante el embarazo: antiácidos, H2 y PPI
feb, 22 2026
La acidez durante el embarazo no es solo un molesto inconveniente: afecta entre el 30% y el 80% de las mujeres embarazadas, según la Clínica Cleveland (2023). Muchas la experimentan como una quemadura constante en el pecho o la garganta, especialmente en el segundo y tercer trimestre. Esto no es casualidad: los cambios hormonales relajan el esfínter entre el estómago y el esófago, y el útero creciente empuja el estómago hacia arriba. La buena noticia es que hay opciones seguras para aliviarla, pero no todas son iguales, y algunas deben evitarse por completo.
Primero: ¿qué medicamentos son realmente seguros?
La regla de oro es sencilla: empieza con lo más simple y lo más natural. Los antiácidos a base de carbonato de calcio, como Tums, son la primera línea de defensa. ¿Por qué? Porque no solo neutralizan el ácido de inmediato, sino que también aportan calcio, un mineral esencial para el desarrollo del esqueleto del bebé. La Clínica Cleveland y Alliance OB/GYN coinciden en que son los más seguros durante todo el embarazo. Una dosis típica es de 500 a 1500 mg cada 4 a 6 horas, según sea necesario, pero no abuses: el uso prolongado puede causar efectos secundarios como estreñimiento o alteraciones en los niveles de electrolitos.
Evita los antiácidos que contienen aluminio o trisilicato de magnesio. Austin Gastroenterology advierte que estos pueden acumularse en el cuerpo y presentar riesgos potenciales. También, no uses Pepto-Bismol - contiene salicilato de bismuto, un derivado de la aspirina, que está contraindicado durante el embarazo por su asociación con complicaciones como sangrado o problemas en el desarrollo fetal.
Segunda línea: los bloqueadores H2
Si los antiácidos no bastan, el siguiente paso son los bloqueadores H2. Estos medicamentos, como famotidina (Pepcid), reducen la producción de ácido en el estómago en lugar de neutralizarlo. Funcionan en 1 a 3 horas y duran entre 10 y 12 horas, lo que los hace ideales para aliviar la acidez nocturna. Son considerados seguros para uso a corto plazo durante el embarazo, según Austin Gastroenterology (octubre 2025). La mayoría de los estudios observacionales no muestran riesgos significativos para el feto.
Pero cuidado: la ranitidina (Zantac) ya no está disponible. Fue retirada del mercado en abril de 2020 por la FDA debido a la contaminación con NDMA, una sustancia potencialmente cancerígena. Aunque algunos recursos antiguos aún la mencionan, hoy en día no es una opción. Famotidina es ahora el bloqueador H2 preferido en la práctica clínica.
Tercera línea: los inhibidores de la bomba de protones (PPI)
Si los antiácidos y los bloqueadores H2 no controlan la acidez, entonces se consideran los inhibidores de la bomba de protones (PPI), como omeprazol (Prilosec), lansoprazol (Prevacid) o pantoprazol (Protonix). Estos son los más potentes: bloquean casi toda la producción de ácido al actuar directamente sobre las células del estómago. Su efecto dura más de 24 horas, lo que los hace útiles para casos severos o crónicos.
Pero aquí hay un matiz importante. Aunque omeprazol es el PPI más estudiado en embarazadas, algunos datos sugieren riesgos potenciales. Un estudio publicado en JAMA Pediatrics en 2019 encontró una ligera asociación entre el uso de PPI en el primer trimestre y un mayor riesgo de asma en la infancia. No se demostró causalidad, pero sí una señal que merece precaución. Por eso, los médicos solo los recomiendan cuando los otros tratamientos fallan y el beneficio supera el riesgo teórico. Además, el uso prolongado de PPI puede afectar la absorción de calcio, hierro y vitamina B12 - algo que no quieres comprometer durante el embarazo.
Lo que NO debes tomar
- Pepto-Bismol: contiene salicilato, similar a la aspirina. Prohibido.
- Ranitidina (Zantac): retirada del mercado por contaminación tóxica.
- Antácidos con aluminio o trisilicato de magnesio: riesgo de acumulación.
- Medicamentos con aspirina o ibuprofeno: no solo son ineficaces para la acidez, sino que pueden causar complicaciones graves.
Si estás en duda sobre un medicamento, no lo tomes. Incluso si lo ves en el estante de la farmacia, eso no significa que sea seguro para ti en este momento.
¿Y el primer trimestre?
Este es el momento más delicado. Durante las primeras 14 semanas, el feto está en pleno desarrollo de órganos vitales. Por eso, el Northeast Georgia Physicians Group recomienda evitar cualquier medicamento de venta libre si es posible. Si la acidez es leve, intenta primero cambios en el estilo de vida. Si es severa, consulta a tu médico antes de tomar cualquier pastilla - incluso un antiácido como Tums. No es que sea peligroso, pero en esta etapa, menos es más.
Lo que sí puedes hacer sin medicamentos
Las estrategias no farmacológicas no solo son seguras: son efectivas. La Clínica Cleveland y Medical News Today coinciden en que muchos casos de acidez pueden controlarse con pequeños cambios:
- Comer porciones más pequeñas, pero con más frecuencia (5-6 comidas al día en lugar de 3 grandes).
- Evitar alimentos grasos, picantes, cítricos, café, chocolate y refrescos con gas.
- No acostarte dentro de las 3 horas después de comer.
- Dormir con la cabeza ligeramente elevada (usa una almohada extra o una cuña bajo el colchón).
- Evitar ropa ajustada en la cintura.
- Beber agua entre las comidas, no durante ellas.
Estos hábitos no solo reducen la acidez, sino que también mejoran la digestión general, disminuyen la hinchazón y ayudan a mantener un peso saludable durante el embarazo.
¿Y después del parto? ¿Y si amamanto?
La buena noticia es que la mayoría de estos medicamentos son compatibles con la lactancia. El carbonato de calcio no pasa a la leche en cantidades significativas. La famotidina y el omeprazol también se consideran seguros durante la lactancia, según la Academia Americana de Pediatría. Aún así, si notas cambios en tu bebé - como irritabilidad o diarrea - habla con tu pediatra. No es común, pero cada cuerpo reacciona diferente.
¿Cuándo debes llamar al médico?
No todo dolor de estómago es acidez. Si tienes alguno de estos síntomas, busca atención médica inmediata:
- Dolor intenso en el abdomen superior o en el pecho que no mejora con antiácidos.
- Vómitos con sangre o con aspecto de café molido.
- Pérdida de peso sin intentarlo.
- Dificultad para tragar.
- Acidez que persiste a pesar de usar medicamentos seguros durante más de 2 semanas.
Esto podría indicar una úlcera, una hernia hiatal, o incluso una condición más seria como la preeclampsia. Nunca asumas que todo lo que duele en el abdomen es acidez.
Resumen: qué tomar y qué evitar
| Medicamento | Tipo | Seguro en embarazo | Seguro en lactancia | Recomendación |
|---|---|---|---|---|
| Tums (carbonato de calcio) | Antiácido | Sí, primera opción | Sí | Usa hasta 1500 mg cada 4-6 horas |
| Rolaids / Mylanta | Antiácido | Sí, si no contienen aluminio | Sí | Verifica ingredientes |
| Famotidina (Pepcid) | Bloqueador H2 | Sí, segunda línea | Sí | Usa solo si antiácidos no funcionan |
| Omeprazol (Prilosec) | PPI | Con precaución, tercera línea | Sí | Solo bajo supervisión médica |
| Pepto-Bismol | Antiácido | No | No | Prohibido |
| Ranitidina (Zantac) | Bloqueador H2 | No | No | Retirado del mercado |
¿Puedo tomar Tums todos los días durante el embarazo?
Sí, los antiácidos de carbonato de calcio como Tums son seguros para uso diario durante el embarazo, siempre que no excedas la dosis recomendada (1500 mg cada 4-6 horas). Además, aportan calcio, que tu cuerpo y tu bebé necesitan. Pero si necesitas tomarlos todos los días durante más de 2 semanas, consulta a tu médico: podría haber una causa subyacente que requiera otro enfoque.
¿Por qué no se recomienda el omeprazol en el primer trimestre?
Aunque el omeprazol es uno de los PPI más estudiados y generalmente considerado seguro, algunos estudios, como el de JAMA Pediatrics en 2019, sugieren una posible asociación entre su uso en el primer trimestre y un ligero aumento en el riesgo de asma infantil. No se ha probado que cause daño directo, pero como el primer trimestre es crítico para el desarrollo del feto, los médicos prefieren evitarlo a menos que sea absolutamente necesario.
¿Qué pasa si tomo un antiácido con magnesio?
Los antiácidos con magnesio, como Mylanta o Rolaids, son seguros si se usan ocasionalmente. Pero el magnesio en exceso puede causar diarrea o, en casos raros, afectar los niveles de calcio. Evita los que contienen trisilicato de magnesio, que no son recomendados. Si tienes problemas renales, también debes tener cuidado, ya que el magnesio puede acumularse.
¿Puedo usar remedios naturales como el jengibre o el vinagre de manzana?
El jengibre en pequeñas cantidades (como té o gominolas sin azúcar) es seguro y puede ayudar a calmar la náusea, pero no es un remedio eficaz para la acidez. El vinagre de manzana, por otro lado, es ácido y puede empeorar la sensación de quemazón. No hay evidencia sólida de que funcione, y su uso puede irritar aún más el esófago. Mejor confía en lo probado: antiácidos seguros y cambios en la dieta.
¿Qué debo hacer si mi médico me recetó un medicamento que no aparece aquí?
Siempre pregunta. Pídele a tu médico que te explique por qué ese medicamento es seguro en tu caso. Pídele que revise los estudios o guías que respaldan su recomendación. No todos los medicamentos tienen suficiente evidencia en embarazo. Si algo te parece inusual, confía en tu intuición y busca una segunda opinión. Tu salud y la del bebé son lo primero.
¿Qué hacer ahora?
Si tienes acidez ahora, empieza por lo más simple: come más pequeño, evita los desencadenantes y prueba Tums. Si no funciona en 3-5 días, habla con tu médico. No te automediques. No confíes en lo que leíste en un blog o en el consejo de una amiga. Cada embarazo es único, y lo que funcionó para otra no necesariamente es lo mejor para ti. Tu cuerpo está haciendo algo increíble - no lo pongas en riesgo por una pastilla que no necesitas.